El Real Madrid se proclamó campeón de la Youth League tras una final vibrante ante el Brujas, un duelo entre dos equipos que solo habían cedido una derrota en toda la competición. El conjunto belga había caído ante el Sporting; el madridista, frente al Manchester City. Javier Navarro tuvo que volver aparecer para salvar a los suyos que sellaron desde la tanda de penaltis el segundo título de la Youth League para los blancos
Club Brugge BEL
vs Real Madrid ESP
(12-14)
Desde el primer balón, que fue para el Brujas, el partido prometía intensidad, pero pronto quedó claro que el dominio inicial sería blanco. Yañez avisó con dos tiros consecutivos y, junto a Ciria, acumuló hasta cuatro remates en los primeros 17 minutos, reflejo de un Madrid decidido a mandar.
El premio llegó en el minuto 22, una jugada por la derecha acabó con un taconazo magistral de Jacobo Ortega, a pase de Jesús Fortea, que abrió el marcador. El propio Jacobo tuvo dos ocasiones más sin fortuna. El propio delantero reflejo su asombro en el micrófono de Real Madrid Televisión; "Ha sido instinto, me viene y sin pensar de tacón. Una alegría brutal".

Ciria volvió a intentarlo en el 29, pero el Brujas resistía con orden. No fue hasta el minuto 36 cuando los belgas inquietaron por primera vez, obligando a Navarro a intervenir con seguridad. El Madrid respondió con un nuevo intento de Jacobo a pase de Aguado, y Yañez cerró la primera parte con un disparo tras un córner que salió desviado. El descanso llegó con dominio claro del Real Madrid y una defensa belga muy sólida.
La segunda parte comenzó con balón para el Madrid y un cambio inmediato. El dorsal 12 entró por el 2. Sin embargo, el Brujas salió más agresivo y dispuso de dos tiros peligrosos que no encontraron portería. El capitán madridista tuvo una ocasión en el 57, pero su disparo rebotó en Verlinden, quien vería la amarilla tres minutos después. En el 64 llegó el empate, el dorsal 78 del Brujas, Tobias Jesen, culminó una acción rápida tras un pase de Koren. El gol dio una nueva marcha a los belgas, que rozaron el segundo en el 68 tras un mal pase de Joan Martínez blanco.
El Madrid reaccionó moviendo el banquillo. Diego Martínez dejó su sitio a Diego Villalba en el 70. Un minuto después, Yañez provocó una falta peligrosa en el borde del área, pero su lanzamiento se estrelló en la barrera. El equipo blanco insistió con un córner en el 75 y, dos minutos después, Alexis dejó el campo para que entrara Liberto. El Madrid acumuló dos tiros más sin éxito antes de que Jacobo viera la amarilla en el 79. Cestero fue sustituido por Marcos Veiga en el 82, y el Brujas también movió ficha en el 86. La última gran ocasión fue para el propio Veiga, cuyo disparo en el 89 se marchó por encima de la escuadra. Con cuatro minutos de añadido, el partido se encaminó a los penaltis tras una segunda parte mucho más igualada.

En la tanda, el Brujas comenzó marcando por medio de su capitán, Goemaere. Liberto respondió para el Madrid (1-1). Navarro detuvo el lanzamiento del 97 y Yañez adelantó a los blancos (1-2). Musuayi empató (2-2), pero el capitán madridista, Carlos Díez volvió a poner por delante a los suyos (2-3). Navarro se hizo gigante de nuevo ante el 85 del Brujas, dejando el título en manos de Diego Aguado, que no falló: 2-4.
Con ese último penalti, el Real Madrid se proclamó campeón de la Youth League, culminando un torneo sobresaliente y una final en la que supo dominar, sufrir y, finalmente, imponerse desde los once metros. Una generación que ya escribe su nombre en la historia del club. Diego Aguado el protagonista del último aliento en la final; "No tengo palabras para describir este momento. Tanto trabajo, tanto esfuerzo deurante el año. Al final ha dado sus frutos, nos lo mereciamos muchos. Somos una generación que ha estado junta tanto tiempo, que es inexplicable". Además resalto que el mérito no era solo suyo, "con la facilidad que tiene Javi de parar los penaltis, yo solo tenía que meter y ya está".
Si Javier Navarro fue protagonista en las semifinales con los tres penaltis parados, en la final también lo fue tras parar dos penaltis que acercaron la victoria a los madridistas. "Lo que hemos hecho no tiene explicación, es íncreible todavía" decía emocionado al final del partido. Pero si por algo destaca es por ser capaz de parar los penaltis, una pregunta obligada a la que respondió; "La verdad, no sé que me pasa. Debe ser que se me dan bien, muy contento por el equipo porque han metido ellos todos".
Fotografía: @UEFA