La Minicopa Endesa LF llega a su último capítulo con una final inédita y cargada de simbolismo. Hozono Global Jairis y Joventut Badalona se medirán a las 13:00 en el Palacio de Deportes de Cataluña, en Tarragona, en un duelo que enfrenta dos historias muy distintas, pero igual de poderosas
Hozono Global Jairis MUR
vs Joventut Badalona CAT
(13:00-PALAU D'ESPORTS CATALUNYA)
Las murcianas buscan culminar un torneo histórico. Por primera vez, el club tiene a sus equipos —minis y senior— disputando una final el mismo día, un hito jamás visto y que ha movilizado a toda la Región de Murcia. Tanto es así que las jugadoras murcianas convocadas con la selección autonómica, presentes en el Planeta Mini, se acercaron a animar a las mayores, conscientes de que están ante un momento irrepetible para su tierra.
Enfrente estará un Joventut Badalona que quiere que, al menos, uno de los títulos del fin de semana se quede en territorio catalán. Ninguno de los equipos de la comunidad había logrado llegar a la lucha por el título, y la Peña ha irrumpido con fuerza, demostrando ser un equipo sólido, trabajador y seguro de sí mismo. La visita de Ana Cruz, referente del baloncesto español, ha sido un impulso emocional para un grupo que llega a la final con la sensación de ser imparable. Pero la pista decidirá si esa energía basta para frenar a un Jairis que vive su mejor momento.
Jairis llega a la final con una mezcla de talento, carácter y una historia que trasciende lo deportivo. Las murcianas han firmado un torneo impecable, creciendo partido a partido y demostrando que su clasificación no es casualidad. Su físico, su lectura táctica y su capacidad para competir en los momentos calientes las han convertido en uno de los equipos más fiables del campeonato. Pero lo que realmente las impulsa es el contexto.
El apoyo de la afición, de las jugadoras del Planeta Mini y de toda la estructura del club ha generado un ambiente de orgullo colectivo que se nota en cada acción. Jairis juega con una energía especial, con la sensación de estar representando algo más grande que ellas mismas. Y eso, en una final, pesa. Su reto será mantener la calma, imponer su ritmo y aprovechar su fortaleza interior para marcar diferencias desde el primer minuto.
La Peña llega a la final con un camino impecable y un baloncesto reconocible: defensa intensa, ritmo alto y una confianza que ha ido creciendo con cada victoria. Su fase de grupos fue una declaración de intenciones, y su semifinal confirmó que están preparadas para competir por el título. Son un equipo que no se esconde, que trabaja cada posesión y que ha demostrado una madurez impropia de su edad.
La grada ha sido un impulso emocional enorme. Bombos, globos, bufandas y toda clase de elementos han valido para animar. Esa mezcla de inspiración y ambición ha convertido a la Peña en un bloque peligroso, capaz de romper partidos desde la defensa y de mantener la calma en los momentos decisivos.