El Olímpic de Reus volvió a ser escenario de una final inolvidable en el Planeta Mini 2026, un clásico ya consolidado entre Cataluña y la Comunidad Valenciana. Y, por segunda vez en cuatro años, el título viaja a tierras valencianas. La selección alevín masculina se impuso por 64‑72, culminando un torneo impecable y confirmando que esta generación está llamada a marcar una época. Fue una final vibrante, intensa y llena de talento, digna de dos comunidades que llevan cuatro finales consecutivas midiéndose por el trono del minibasket español
Cataluña mas vs C.Valenciana mas (64-72)
La Comunitat Valenciana salió al partido con una energía desbordante. Su primer sexto fue demoledor, imponiendo un ritmo altísimo y una defensa agresiva que les permitió abrir una ventaja de +13 en los primeros compases. Cataluña, sorprendida por la intensidad rival, tardó en asentarse, pero nunca perdió la compostura. El duelo entre estilos —la velocidad valenciana frente al control catalán— se hizo evidente desde el salto inicial.
El segundo y tercer sexto mostraron la reacción catalana. Con Pol Ramírez como referencia ofensiva y un Mateo Salvatore muy activo en ambos lados de la pista, Cataluña redujo diferencias hasta llegar al descanso con un ajustado 36‑41. El pabellón vibraba con cada acción, y la sensación era clara: la final estaba completamente abierta. La Comunitat Valenciana, sin embargo, resistía cada embestida con un ejercicio admirable de supervivencia, manteniendo siempre una pequeña renta que sería clave en el tramo final.
El cuarto y quinto sexto fueron un intercambio constante de golpes. Cataluña llegó a situarse a una sola posesión, empujada por su público y por su capacidad para castigar cada error rival. Pero los valencianos respondieron con madurez, seleccionando bien sus tiros y encontrando puntos en momentos críticos. Su equilibrio ofensivo, sin un único protagonista pero con varios jugadores aportando, les permitió sostener la ventaja cuando el partido parecía romperse hacia el lado catalán.
El último sexto fue la sentencia. Con sus mejores quintetos en pista, la Comunitat Valenciana volvió a acelerar, recuperó el control del ritmo y cerró el partido con autoridad. Cataluña lo intentó hasta el final, pero la solidez defensiva valenciana y su capacidad para ejecutar en los momentos calientes marcaron la diferencia. El 64‑72 final desató la celebración de un grupo que ha completado un torneo sobresaliente: fase de grupos perfecta, cuartos dominantes, semifinal épica ante Madrid y una final de campeón.
Este triunfo supone el segundo título nacional para la Comunitat Valenciana en categoría mini masculina, consolidando un ciclo brillante y una rivalidad histórica con Cataluña que ya es parte esencial del Planeta Mini. Un oro que premia el trabajo, el talento y la identidad de un equipo que ha sabido competir como los grandes. Y que, sin duda, seguirá dando que hablar en los próximos años.
Fotografía: @FEB