La selección española U18 femenina cumplió con nota en El Puerto de Santa María y logró el objetivo marcado desde el primer día: clasificarse para el Europeo de Lituania 2026. El billete europeo llega como premio al trabajo, la regularidad y la capacidad de reacción de un grupo que ha crecido partido a partido ante su afición
La selección española hace historia Directas al Europeo de Lituania Sub18
El torneo comenzó con un mensaje claro: España estaba preparada. En su debut, las Leonas firmaron un contundente 3-0 ante Azerbaiyán, dominando de principio a fin y mostrando un nivel altísimo en saque, bloqueo y ritmo ofensivo. La racha inicial de Daniela Mallofret desde la línea de servicio, el impacto de Uwagboe en la red y la contundencia de Alba Vicente y Martina Ponzinibbio marcaron un estreno impecable que encendió al Pabellón Ramón Velázquez. Fue una declaración de intenciones: España quería el Europeo y quería conseguirlo en casa.

La segunda jornada confirmó ese paso adelante. España superó a Estonia por 3-0 en un partido mucho más exigente, lleno de intercambios largos, alternancias y momentos de tensión. Perfection volvió a ser determinante en ataque, Alba Vicente sostuvo al equipo en los momentos clave y el bloqueo —con Nuria Conesa y Martina brillando en la red— marcó diferencias. La victoria dejaba a España con dos triunfos y la posibilidad de jugarse el liderato del grupo ante Países Bajos, ambas ya con la clasificación prácticamente encarrilada.
El duelo decisivo ante las neerlandesas fue un choque de altísimo nivel. Países Bajos se llevó el partido, pero España compitió con valentía, especialmente en un tercer set donde llegó a dominar 8-2 antes de que el rival remontara con un turno de saque demoledor. A pesar del 0-3, el equipo de José Manuel González “Magú” y Helia González mostró carácter, defensa y una capacidad de respuesta que arrancó aplausos del público. Y lo más importante: la derrota no impedía el objetivo. España se clasificaba como una de las mejores segundas del Preeuropeo.

Más allá de los resultados, el torneo dejó sensaciones muy positivas. El equipo mostró una identidad clara: agresividad en saque, solidez en bloqueo, una recepción cada vez más estable y un ataque variado donde Perfection, Alba, Martina y Uwagboe asumieron responsabilidades con personalidad. La dirección de juego de Mallofret y el trabajo defensivo de Julia Roig completaron un conjunto equilibrado, competitivo y con margen de crecimiento.
El factor cancha también fue clave. Más de 400 aficionados llenaron cada jornada el Ramón Velázquez, convirtiendo el Preeuropeo en una fiesta del voleibol formativo. El apoyo constante, los cánticos y la energía del público acompañaron a las Leonas en cada punto, reforzando la conexión entre equipo y grada. España respondió con entrega, emoción y un voleibol que invita a soñar.
Con el billete ya asegurado, España pone rumbo a Lituania 2026 con la confianza de haber superado un Preeuropeo exigente y con la sensación de que este grupo tiene mucho más por ofrecer. Las Leonas han demostrado que pueden competir con las mejores y que su crecimiento es constante. El Europeo será el siguiente gran reto… Y España llegará preparada.
Fotografía: @ Olivia jugadora española.