La Selección Española sub‑17 cerró su doble amistoso ante Ucrania con un nuevo triunfo en Córdoba, donde el Nuevo Arcángel vivió una auténtica fiesta del fútbol base. Con más de 4.000 niños y jóvenes en las gradas, el equipo de Sergio García volvió a mostrar personalidad, ritmo y pegada para imponerse por 3‑1 y completar una semana redonda en tierras andaluzas
España Sub-17 vs Ucrania Sub17 (3-1)

España arrancó el encuentro con un once completamente renovado respecto al primer duelo, pero manteniendo intacta su identidad. Desde el inicio, el conjunto nacional impuso su estilo: posesiones largas, presión alta y un ritmo ofensivo que desbordó por momentos a una Ucrania muy replegada. Imga, eléctrico por la izquierda, fue el primero en encender al público, mientras que Tunkara y Mencía probaron fortuna desde la frontal sin encontrar el premio del gol. El dominio era claro, aunque el marcador seguía sin moverse.
La ocasión más peligrosa del primer tramo, sin embargo, llegó en la portería española. Horbatov se plantó solo ante Guille Ponce tras una gran acción individual, pero el guardameta respondió con una parada espectacular que evitó el 0‑1 y despertó al equipo. Fue el punto de inflexión. En el minuto 32, un saque de esquina terminó en los pies de Mario Díaz, que cazó un balón muerto en el área para firmar el 1‑0. Apenas cinco minutos después, Jordi Pesquer amplió la ventaja desde el punto de penalti, premiando el buen hacer del combinado nacional antes del descanso.

La segunda parte mantuvo el mismo guion: España cómoda con balón, Ucrania intentando resistir y el público disfrutando de cada acción ofensiva. Stepanov, el portero visitante, evitó que la renta fuera mayor con dos intervenciones de mérito ante Santi del Pino, pero nada pudo hacer en el minuto 72 cuando Roberto Tomás culminó una gran combinación con Marc Martínez para poner el 3‑0 y encarrilar definitivamente el encuentro.
Ucrania encontró su gol en el tramo final desde los once metros, obra de Yaschenko, pero el tanto no cambió la dinámica de un partido que España controló de principio a fin. El carrusel de cambios permitió a Sergio García repartir minutos y mantener la intensidad, demostrando que el nivel competitivo del grupo se mantiene alto juegue quien juegue.
Con este 3‑1, la sub‑17 cierra una semana perfecta y encara con confianza la preparación para el Europeo de Estonia, donde compartirá grupo con Estonia, Bélgica y Croacia. Las sensaciones no pueden ser mejores: un equipo reconocible, talentoso y con una grada que ya sueña con verlos competir por el título continental.
Fotografía: @RFEF