El FC Barcelona Juvenil A se proclamó campeón del Grupo 3 de la División de Honor Juvenil tras una temporada impecable en la que no conoció la derrota. En un grupo de altísimo nivel, con rivales como RCD Espanyol, RCD Mallorca, Girona FC, Real Zaragoza, SD Huesca o el sorprendente CF Damm, el conjunto azulgrana impuso su fútbol, su regularidad y la profundidad de una plantilla que llega lanzada a la Copa de Campeones, donde se enfrentará al CD Tenerife, segundo del Grupo 6
Invicto, con el máximo goleador del grupo y los tres mejores porteros Campeón Grupo 3

El Grupo 3 volvió a ser uno de los más exigentes del país, con 16 equipos y varios aspirantes al título. El CF Damm protagonizó una de las grandes sorpresas de la temporada al finalizar tercero y lograr la clasificación directa para la Copa del Rey Juvenil del próximo curso. Sin embargo, por encima de todos se situó un FC Barcelona que, pese al desgaste acumulado por su participación en la Youth League y su condición de finalista de la Copa del Rey Juvenil, mantuvo un nivel competitivo sobresaliente durante toda la liga.
En ataque, el Barça contó con el máximo goleador del grupo, Álex González Yanes, autor de 16 goles en 30 partidos, una cifra que refleja su impacto en el sistema ofensivo azulgrana. Su capacidad para aparecer en momentos clave y su regularidad lo convirtieron en una de las piezas más determinantes del campeón. A su alrededor, la Masia volvió a demostrar su capacidad para producir talento, con un bloque ofensivo dinámico, vertical y difícil de contener.

Pero si algo explica la superioridad del campeón es su portería, probablemente la mejor del país esta temporada. El Barça contó con los tres mejores guardametas del grupo. Gerard Valls dejo su portería a cero en 110 minutos jugados. Max Bonfill con solo 9 goles encajados en 1.710minutos e Iker Rodríguez que recibió únicamente 4 goles en 540 minutos. Una rotación de garantías que permitió al equipo sostenerse en los momentos más delicados, especialmente tras los golpes europeos y la derrota en la final copera.
La solidez defensiva, unida a la capacidad ofensiva y a la profundidad de plantilla, permitió al Barça cerrar la liga sin perder un solo partido, un logro que subraya su dominio en un grupo tan competitivo. Su regularidad fue la clave para imponerse a rivales directos como Espanyol, Mallorca o Girona, que mantuvieron el pulso durante buena parte del campeonato.
Ahora, el conjunto azulgrana afronta el tramo decisivo de la temporada con un objetivo claro, llegar a la final de la Copa de Campeones y pelear por el título que se les escapó en la Copa del Rey. El duelo ante el CD Tenerife será el primer gran examen, un choque entre dos estilos muy distintos y dos equipos que llegan en un gran momento.
Fotografía: @La Masia