La selección española juvenil de balonmano cerró una Main Round impecable en el Campeonato del Mundo U18 de Rumanía, imponiéndose primero a Países Bajos con una gran segunda parte y posteriormente a Montenegro en un duelo físico e igualado. Con dos victorias de enorme mérito, las Guerreras Juveniles acceden a los cuartos de final como primeras de grupo y con la confianza reforzada para seguir defendiendo el cetro mundial
Dominio de las guerreras juveniles en el Mundo Confirman la madurez competitiva del grupo de Cristina

España abrió la Main Round con una actuación sobresaliente ante Países Bajos, a quien derrotó por 30-26 tras un inicio irregular que dejó el marcador en 13-14 al descanso. La reacción llegó en una segunda parte brillante, liderada por una inspirada Lucía Calleja, autora de 10 goles, y por la contundencia de Erika Vladu, que firmó 7 tantos en una de sus mejores actuaciones del campeonato. La defensa ajustó líneas, frenó el ritmo neerlandés y permitió a España dominar los parciales decisivos hasta cerrar un triunfo de enorme valor.
El segundo encuentro, ante Montenegro, exigió un esfuerzo aún mayor. El conjunto balcánico planteó un duelo físico, con ataques en 7vs6 y varias exclusiones que mantuvieron el choque en un equilibrio constante. España llegó al descanso con un ajustado 17-17, pero volvió a demostrar madurez en la segunda mitad, gestionando los momentos críticos con precisión y temple. Montenegro resistió gracias a los lanzamientos de Savic, pero las Guerreras Juveniles mantuvieron la calma en los minutos finales.

El punto de inflexión llegó en el tramo decisivo, cuando Nagore Alza anotó el 34-32 que inclinó definitivamente el partido. La defensa española sostuvo el empuje montenegrino y el equipo cerró el encuentro con un trabajado 35-33, certificando el liderato del grupo y la clasificación a cuartos de final. La seleccionadora Cristina Cabeza destacó la dureza del duelo y la capacidad del equipo para adaptarse a diferentes escenarios de partido.
La variedad ofensiva volvió a ser clave en ambos encuentros. Calleja, Vladu, Donderis, Murgiondo y Aguinagalde sostuvieron el ritmo anotador en los momentos más exigentes, mientras que la defensa mantuvo la identidad que caracteriza a esta generación. La gestión emocional del grupo también fue determinante, especialmente en los minutos finales ante Montenegro, donde España mostró una madurez impropia de su edad.
Con estas dos victorias, España accede a los cuartos de final como primera de grupo y con una dinámica ascendente que refuerza su candidatura al título. El equipo ha demostrado solidez defensiva, riqueza ofensiva y una capacidad competitiva que recuerda a la generación campeona del mundo. Las Guerreras Juveniles afrontarán ahora el cruce ante Suiza, decididas a mantener su hegemonía internacional y seguir avanzando en un Mundial donde ya han dejado claro que son una de las selecciones más completas del torneo.
Fotografía: @RFEBM.