Offline
La FIBA activa el nuevo reglamento 2026‑27
Las modificaciones entrarán en vigor el 1 de octubre
Por Laura Méndez
Publicado en 19/09/2026 16:00
BALONCESTO
¤ Nuevas normas | Arranca la temporada 26-27¤

La FIBA ha publicado el documento oficial con los cambios normativos que regirán el baloncesto mundial a partir del 1 de octubre de 2026, una actualización profunda que afecta a aspectos clave del juego como el acto de tiro, el dribbling, las faltas técnicas y las fañtas antidportivas. Esta entrada en vigor escalonada implica que las dos primeras jornadas de las ligas especiales deberán disputarse todavía bajo el reglamento de la temporada anterior, generando un breve periodo de adaptación para árbitros, clubes y jugadores

Las dos primeras jornadas de liga con el reglamento previo Antes del salto definitivo

Arrancar la liga de baloncesto en la Comunidad de Madrid los jugadores llevan un mes aprendiendose las nuevas reglas de baloncesto. La FIBA ha decidido modificar el reglamento. El documento, publicado en junio de 2026, detalla que los cambios serán efectivos el 1 de octubre, siguiendo el procedimiento habitual del organismo internacional. Hasta esa fecha, todas las competiciones deberán continuar aplicando las normas vigentes en la temporada 2025‑26, lo que afecta directamente a la planificación de las ligas que arrancan en septiembre.

La transición exigirá atención especial por parte de los árbitros y clubes, pues el nuevo reglamento incrementa la carga interpretativa del juego, aunque la FIBA asegura que los cambios buscan precisamente evitar que los colegiados “se metan en jardines”. Uno de los cambios más significativos es la desaparición de la falta antideportiva como la conocíamos. En su lugar, el reglamento introduce dos nuevas categorías:

La falta Fragante, se reserva para contactos violentos o temerarios, con o sin riesgo de lesión. Es la falta grave del nuevo reglamento, aquella que sanciona acciones que comprometen la integridad del jugador rival. Dos faltas de este tipo suprondrían la eliminación del jugador en cancha. Es decir, no podría jugar más en lo que reste al partido.

La falta disruptiva, se define como la falta táctica, la que se realiza para cortar una jugada sin violencia. Esta última no computa para expulsión, lo que evita que los jugadores que recurren a faltas estratégicas acumulen sanciones desproporcionadas.

Aunque cambian los nombres y la filosofía, ambas mantienen la misma penalización que la antigua antideportiva. Dos tiros libres y posesión para el equipo que reciba la falta. La intención es diferenciar mejor la naturaleza de la acción sin alterar el impacto competitivo.

Dento de los cambios de la Federación Internacional de Baloncesto están las técncicas que ahora serán de dos categorias. La categoría 1 es la habitual, a la que está uno acomtumbrado durante todos los años previos a al modificación del reglamento del juego rápido. La conducta inapropiada, flopping, protestas o provocaciones tanto a los que están en el campo, como al cuerpo técnico y banquillo.

Mientras que la técnica de categoría 2 nace por el nuevo reglamento del saque rápido, este tipo de técnica solo la podrán ver los jugadores que estén en pista y la recibirán cuando retengan el balón después de canasta, por tocar el balón cuando no debén. Esta no computa para la descalificación, porque digamos que es ua técnica administrativa.

Por tanto, cuándo un jugador se queda fuera de partido. Si acumula dos técnicas de categoría 1. Si tiene una falta fragante combinada con una técnica de categoría 1 o si comete os faltas fragantes. En cambio, no se van a la calle por cometer acciones como una falta disruptiva o una técnica de categoría dos. Una reorganización pretende aportar proporcionalidad y coherencia a las sanciones disciplinarias.

Otro de los cambios más relevantes aparece en el acto de tiro, donde FIBA introduce una definición más precisa para diferenciar entre tiros en suspensión, movimientos continuos hacia el aro y situaciones de transición. El objetivo es evitar interpretaciones erróneas y reducir las acciones en las que los jugadores buscan forzar faltas manipulando el movimiento previo al lanzamiento. Esta actualización pretende aportar claridad y coherencia arbitral en un aspecto decisivo del juego moderno. Ahora se considera acción de tiro cuando el balón descansa en una o ambas manos y el jugador está orientado hacia el aro con hombros y manos. Además, el jugador debe haber cruzado la media cancha con ambos pies y tener control del balón.

Sin embargo, en acciones de última posesión —finales de cuarto o prórroga— se podrá considerar lanzamiento incluso si el jugador no ha cruzado el medio campo, evitando confusiones en situaciones límite. En conjunto, el nuevo reglamento FIBA 2026‑27 supone un esfuerzo por clarificar conceptos, ordenar sanciones y facilitar la labor arbitral en un deporte cada vez más rápido y táctico. Aunque los árbitros tendrán más trabajo interpretativo, la estructura renovada busca precisamente reducir errores graves y ofrecer herramientas más precisas para gestionar el juego.

Fotografía: @FIBA

Comentarios