La madrugada deja un panorama inestable en gran parte de la Península. La borrasca que lleva días afectando al país sigue sin retirarse y una nueva perturbación entra por el suroeste, activando avisos en Madrid, Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía. El otoño se instala definitivamente con lluvias, tormentas y temperaturas aún elevadas en el sur
Después de una noche complicada en la C.Valenciana y Cataluña La península empatiza y se queda en fin de semana con avisos por tormentas

El amanecer de este viernes llega cargado de agua en buena parte de España. Tras una noche intensa en Cataluña y la Comunidad Valenciana, donde las tormentas han mantenido en vilo a miles de vecinos, la alerta roja continúa activa por riesgo de precipitaciones muy fuertes y persistentes. La borrasca que atraviesa la Península se mantiene estable sobre el territorio y no muestra señales de retirarse.
Mientras tanto, una nueva borrasca se aproxima por el suroeste, reforzando la inestabilidad y extendiendo las lluvias a zonas que ayer aún disfrutaban de sol y temperaturas agradables. El veranillo de San Miguel queda atrás y el otoño entra con fuerza, acompañado de cielos encapotados, hojas caídas y un ambiente húmedo que marcará la jornada.
En el centro del país, la Comunidad de Madrid activa la alerta amarilla por tormentas, con previsión de chubascos intensos a partir del mediodía. Las temperaturas, sin embargo, se mantienen elevadas en el sur: Sevilla podría alcanzar los 30 grados, aunque el protagonismo será para la lluvia, que dominará el panorama meteorológico.

El este peninsular seguirá siendo la zona más afectada. A partir de las 14:00, la AEMET señala una nueva ventana crítica en la que las tormentas podrían reactivarse con fuerza. Se recomienda seguir las actualizaciones oficiales, ya que los avisos pueden cambiar rápidamente en función del viento y la evolución de la atmósfera.
Castilla-La Mancha, Murcia, Comunidad Valenciana, Madrid y varias regiones de Andalucía permanecerán en alerta amarilla y naranja durante todo el día. Las precipitaciones podrían ser localmente fuertes y acompañadas de rachas de viento, por lo que se pide precaución en desplazamientos y zonas urbanas con riesgo de acumulación de agua.
De cara al fin de semana, la situación no mejora. La lluvia seguirá presente en numerosas comunidades y los avisos podrían subir o bajar de nivel según evolucionen los distintos fenómenos atmosféricos. El otoño se instala definitivamente y lo hace con un mensaje claro: toca prepararse para varios días de paraguas, precaución y cielos grises.
Fotografía: @AEMET.