El Centro de Tecnificación Deportiva Infanta Cristina de Los Alcázares (Murcia) ha sido el escenario del I Campus Infantil de Fondo y Aguas Abiertas, celebrado del 1 al 4 de octubre, una iniciativa pionera de la Real Federación Española de Natación que reunió a 20 deportistas de toda España y un equipo técnico de ocho especialistas. La concentración se desarrolló con un marcado enfoque en la eficiencia de nado, la técnica específica de aguas abiertas y la preparación física aplicada al rendimiento
Veinte deportistas y ocho técnicos Con sesiones específicas de eficiencia de nado, aguas abiertas y preparación física

Durante las jornadas, los nadadores trabajaron contenidos técnicos en piscina centrados en aspectos determinantes para las pruebas de fondo y aguas abiertas: avituallamientos, giros, llegadas, drafting y control del ritmo, elementos que marcan la diferencia en competiciones de larga distancia. En el gimnasio, se insistió en la importancia de los calentamientos previos, la ejecución correcta de los ejercicios y la transferencia del trabajo físico al agua, una parte liderada por Carlos Brión y Óscar Domínguez, responsables de la preparación técnica.
El campus contó con una amplia representación de clubes nacionales, tal y como recoge la convocatoria oficial: deportistas procedentes de CN Xove, CN Sabadell, CN Metropole, CN Marina‑Cartagena, CD El Valle, CDN Córdoba, CN Ciudad Real, CN Santa Olaya, CN Terrassa, CN Rías Baixas, CDE Malvar, Fluvial de Lugo, entre otros. La diversidad geográfica permitió un intercambio enriquecedor entre jóvenes nadadores que ya forman parte de los planes de tecnificación de la RFEN.

El equipo técnico estuvo compuesto por profesionales de distintas áreas: entrenadores responsables, preparadores físicos y técnicos invitados, todos ellos vinculados a clubes y departamentos federativos. Figuras como José Rivera Lamigueiro, responsable del Equipo Nacional Joven, y Carlos Brión, entrenador responsable del campus, coordinaron las sesiones y evaluaciones, reforzando el seguimiento individualizado de cada deportista. La convocatoria también incluyó los protocolos federativos habituales: autorizaciones parentales, certificados oficiales y normativa de asistencia.
Más allá del trabajo técnico, el campus sirvió para reforzar valores esenciales en la formación de jóvenes nadadores: convivencia, disciplina, responsabilidad y adaptación a diferentes entornos de entrenamiento. La RFEN destacó el comportamiento ejemplar del grupo y la importancia de estas concentraciones para construir el futuro del fondo y las aguas abiertas en España.
Con la finalización del campus, la federación celebra el éxito de una iniciativa que marca el inicio de un nuevo ciclo de tecnificación infantil. Los deportistas regresan a sus clubes con una experiencia enriquecedora y herramientas clave para seguir creciendo en dos disciplinas exigentes y estratégicas para el desarrollo de la natación española.
Fotografía: @RFEN.