El puente de octubre volvió a marcar el tradicional banderazo de salida de las selecciones autonómicas de la Federación de Baloncesto de Madrid, que iniciaron el curso en el pabellón Indoor Norte de la Caja Mágica con amplias convocatorias, novedades en los cuerpos técnicos y una dosis de ilusión que se repite cada temporada. El Área Técnica activa así el proceso formativo que desembocará en los Campeonatos de España de Selecciones Autonómicas, con un objetivo claro: que todos los jugadores y jugadoras, participen o no en las citas nacionales, sigan creciendo
ilusión, trabajo y nuevas bases para el curso 2026/27

La mini femenina, vigente campeona de España, fue una de las primeras en ponerse en marcha. Con alrededor de treinta jugadoras convocadas, la seleccionadora María Márquez destacó que el reto inicial es “hacerles entender dónde están y para qué” y comenzar a marcar la seña de identidad del baloncesto madrileño. Para muchas de ellas, esta es su primera experiencia autonómica, un “campeonato de la ilusión” donde llegan sin saber del todo qué les espera, pese a su trayectoria en clubes. Márquez subraya que se ha encontrado con “un grupo muy compensado, competitivo y divertido de ver”.

La cadete masculina, también campeona el curso pasado, inició su octava temporada bajo la dirección de Gorka González de Mendoza. Con 35 jugadores en la convocatoria, el seleccionador explicó que esta fase sirve para verles competir entre ellos, evaluar su nivel físico, técnico y táctico, y empezar a definir el estilo de juego del año. La mayoría ya conoce el proceso y ha estado en Campeonatos de España, aunque “algunos repetirán y otros no porque esto avanza, los cuerpos y la madurez cambian”.
La infantil femenina, también campeona en 2026, vuelve a manos de Patricia Argüello, que afronta el reto de construir “la columna de lo que será este equipo” desde una convocatoria amplia. Argüello destaca la polivalencia del grupo, con jugadoras capaces de ocupar múltiples posiciones, además de dos grandes de referencia y dos bases puras que permiten múltiples combinaciones tácticas.

Una de las novedades técnicas llega en la cadete femenina, donde Silvia Conde asume el mando tras una década vinculada a las selecciones. Para ella, esta concentración sirve para ver a las jugadoras “como son”, fomentar el descaro, la valentía y la verticalidad, y observar al mayor número posible de talentos antes de reducir el grupo en noviembre para construir la estructura definitiva de cara a diciembre.
El relevo también se nota en la mini masculina, ahora dirigida por Adrián Silla, que trabaja con tres ideas clave. La ilusión por empezar, la búsqueda del talento y la construcción de un equipo. Silla destaca que para estos chicos, acudir a una convocatoria autonómica es una experiencia especial que les ayuda a entender qué significa representar a Madrid.

Además, estas concentraciones permiten detectar jugadores con cualidades interesantes y valorar no solo su nivel actual, sino su capacidad de aprendizaje y desarrollo futuro. El objetivo final, pasa por que jugadores de distintos clubes empiecen a entenderse y trabajar juntos, construyendo un equipo sólido y orgulloso de representar a la Comunidad de Madrid.
Con todas las selecciones ya en marcha, la FBM inicia un nuevo ciclo marcado por el trabajo, la formación y la ilusión. Las primeras sensaciones son “excelentes”, con generaciones homogéneas, talentosas y con muchas ganas de sumar en intangibles. El camino hacia los Campeonatos de España ya está en marcha, y Madrid vuelve a demostrar por qué es una de las canteras más potentes del país.
Fotografía: @Oscar Ribas y David González.