La red ferroviaria catalana permanece completamente paralizada después del accidente ocurrido anoche en Gelida, donde un tren de la línea R4 chocó contra un muro de contención desplomado por las fuertes lluvias. El siniestro, que se saldó con un maquinista en prácticas fallecido y 37 pasajeros heridos, ha obligado a Adif a suspender toda la circulación de Rodalies mientras técnicos y maquinistas revisan la infraestructura en busca de nuevos daños
Gelida, Barcelona
1 muerto y 37 heridos
El accidente se produjo hacia las 21:00 horas, cuando un muro de gran tamaño cayó sobre la vía justo en el momento en que circulaba un tren que había partido de Sant Vicenç de Calders en dirección a Manresa. El impacto provocó el descarrilamiento del convoy y la muerte del maquinista, un joven de 28 años que se encontraba realizando su formación práctica. Según los Mossos d’Esquadra, cinco de los 37 heridos permanecen en estado grave.

La magnitud del siniestro llevó a Adif a decretar la suspensión total del servicio en Rodalies. Desde anoche, técnicos de infraestructura y maquinistas recorren la red mediante convoyes de inspección para garantizar que ningún tramo haya sufrido daños adicionales por el temporal. Renfe, por su parte, recomienda el uso de transporte alternativo y mantiene informados a los viajeros a través de personal en estaciones, megafonía, teléfonos de información y plataformas digitales.
La interrupción del servicio ha provocado largas colas en estaciones como Sants‑Barcelona, donde cientos de usuarios buscan alternativas de movilidad o justificantes para sus empresas. El colapso ferroviario ha tenido un efecto inmediato en la red viaria. El ervicio Catalán de Tráfico ha levantado las barreras de los peajes de la C‑32 sur para aliviar las retenciones generadas por el incremento del tráfico rodado.

La Generalitat señala el desprendimiento de un talud como la principal hipótesis del accidente. El Centro de Coordinación Operativa de Cataluña (CECAT) se reúne esta mañana para evaluar el estado de la infraestructura y decidir cuándo podrá restablecerse el servicio.
Mientras tanto, otras incidencias relacionadas con el temporal, como la caída de un árbol en Tarragona o una avería de maquinaria en el tramo Lleida complican aún más la recuperación de la normalidad ferroviaria.