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La federación introduce ajustes técnicos y visuales
Adaptación del baloncesto a las nuevas demandas comerciales y formativas
Por Marcos Beltrán
Publicado en 20/09/2026 16:00
BALONCESTO

La FIBA continúa su proceso de evolución normativa y, para la temporada 2026‑27, incorpora modificaciones que van más allá de las faltas y la disciplina en pista. El nuevo reglamento redefine el dribbling para eliminar ambigüedades, flexibiliza la uniformidad y los colores del campo para integrar mejor el patrocinio, y actualiza el equipamiento de los jugadores con criterios más acordes al baloncesto contemporáneo. Un conjunto de cambios que combina rigor técnico y modernización estética para adaptar el juego a los nuevos tiempos sin perder claridad competitiva

La FIBA moderniza su reglamento  Cambios clave en el dribbling y equipamiento para 26-27

La FIBA un año más busca evolucionar y en este caso lo hacen no solo con los cambios y ajustes de las faltas. Sino también desde el bote, el control del balón o la vestimenta de los jugadores. El reglamento también actualiza aspectos de equipamiento y uniformidad, permitiendo mayor flexibilidad en los colores de las líneas del campo y eliminando la obligación de que los calcetines sean visibles. Estos cambios responden a la evolución del diseño deportivo y a la necesidad de integrar elementos de marca y patrocinio sin comprometer la claridad visual del juego.

Además, la FIBA ha dejado claro en su reglamento cuando un jugador pierde el control del balón y cuándo puede iniciar un segundo bote sin incurrir en violación. La nueva redacción elimina ambigüedades y unifica criterios para evitar interpretaciones dispares en situaciones de doble dribbling, especialmente frecuentes en categorías de formación.

Uno de los cambios más visibles afecta directamente al equipamiento del terreno de juego, especialmente a la normativa sobre líneas y colores. La FIBA permitirá ahora una mayor flexibilidad cromática en las marcas del campo, de modo que los organizadores puedan integrar elementos de patrocinio, branding de eventos y diseños comerciales sin comprometer la claridad visual. Las líneas de banda, fondo y área de banquillos deberán mantener un color uniforme, pero otros elementos como la línea central o el círculo central podrán diferir, abriendo la puerta a configuraciones más modernas y adaptadas a la identidad de cada competición.

Así será la temporada 2026/27 de la Liga U

En cuanto al equipamiento de los jugadores, la federación introduce una modificación significativa: desaparece la obligación de que los calcetines sean visibles. Esta decisión responde a la realidad del baloncesto contemporáneo, donde las prendas de compresión, las medias técnicas y los diseños integrados dificultaban la aplicación estricta de la norma anterior. Con esta actualización, la FIBA reduce interrupciones innecesarias y simplifica la labor arbitral, manteniendo únicamente la exigencia de que todos los jugadores utilicen calcetines del mismo color dominante.

La normativa también reafirma los criterios de uniformidad en camisetas y pantalones, insistiendo en que ambos compartan el mismo color dominante y que las mangas —si existen— terminen por encima del codo. Esta precisión busca evitar conflictos con patrocinadores textiles y garantizar que las equipaciones mantengan un estándar visual homogéneo, especialmente en competiciones televisadas donde la claridad cromática es esencial para la identificación de los equipos.

En el apartado técnico, el reglamento introduce una revisión profunda del dribbling, concretamente del artículo 24.2. La FIBA aclara ahora de forma explícita cuándo un jugador pierde el control del balón, estableciendo tres situaciones concretas: un tiro a canasta, un toque del balón por parte de un oponente o un pase/fumble en el que el balón es tocado por otro jugador. Esta precisión elimina ambigüedades que generaban interpretaciones dispares sobre el doble dribbling, especialmente en categorías formativas donde la acción técnica es más variable y los árbitros necesitan criterios claros y consistentes.

Con esta actualización, la FIBA busca un equilibrio entre modernización estética y rigor técnico. Los cambios en patrocinio y equipamiento responden a la evolución comercial del deporte, mientras que la revisión del dribbling aporta claridad a una de las acciones más frecuentes y determinantes del juego. En conjunto, estas modificaciones refuerzan la intención de la federación de adaptar el baloncesto a los nuevos tiempos sin perder precisión normativa ni calidad competitiva.

Fotografía: @Canoe. Real Madrid. MovistarEstudiantes. Fuenlabrada.

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